10 de desembre de 2016

L'illa sense temps, d'Esperança Camps


Esperança Camps. L'illa sense temps. Barcelona: Meteora, 2016. ISBN: 978-84-944547-0-7

Júlia Cases, una escriptora i periodista de prop de cinquanta anys, espera a l’aeroport un vol per anar a Menorca perquè una coneguda seva, Fina Torres, li ha comunicat que una anciana de 91 anys, Marialluïsa, ha estat assassinada: li han clavat unes estisores al cap. Júlia no comprèn ben bé el perquè de la crida de Fina, però sembla prendre sentit quan Fina Torres insisteix en la necessitat de la presència de Júlia a Ciutadella, ja que li caldria conèixer una informació molt important referent a la seva família que sens dubte li hauria d’interessar.
Mentre a Ciutadella els agents de policia, enviats a l’illa especialment per al cas, i la premsa miren d’aclarir els fets i assenyalar-ne els responsables, Júlia Cases fa repàs d’un passat personal que el seu retorn a l’illa ha fet despertar d’una enganyosa letargia.
L’illa sense temps és una obra amb els elements bàsics d’una narració policíaca que afegeix una anàlisi social clarivident del temps que ens toca viure i dibuixa uns personatges captivadors per als amants de qualsevol gènere de novel·la.




9 de desembre de 2016

Adam Woog’s 10 best mysteries of 2016

[The Seattle Times, 7 december 2016]

Adam Woog

Adam Woog’s list of his 10 favorite mysteries of 2016 constitutes a ripping good reading list for now and well into 2017.


In these uncertain times, escaping into novels — crime fiction included — can be a great comfort. These 10 are among my favorites from 2016:
“The Wrong Side of Goodbye” by Michael Connelly (Little, Brown). Harry Bosch, the soul of Connelly’s intense novels, copes with retirement from the LAPD by working two gigs: private eye and volunteer investigator for a small town. He doggedly tracks a serial rapist while helping a dying billionaire discover what became of a long-lost love and, possibly, the billionaire’s only heir.
“The Trespasser” by Tana French (Viking). Fierce interrogations, led by blunt-talking Antoinette Conway of the Dublin Murder Squad, form the backbone of her investigation into the death of a woman in her strangely immaculate apartment. Some of Conway’s senior colleagues — normally antagonistic toward the young, female, biracial detective — are strangely eager to help.
“King Maybe” by Timothy Hallinan(Soho). Hallinan proudly carries the torch once borne by Donald E. Westlake, king of the comic caper. Ace burglar and world-class wiseass Junior Bender tries to steal a rare stamp from a creepy debt collector. When things go south, our man escapes — but the creep is eager to find Junior and reason with him. Meanwhile, Junior is blackmailed into robbing the home of a Hollywood bigwig, who promptly hires him to rob that same house. It’s complicated.
“First Fix Your Alibi” by Bill James(Severn House).Welsh writer James’ obscurity in America borders on the criminal. His police detectives Harpur and Iles have perhaps the most eccentric relationship in crime fiction, and James’ writing is fresh, vibrant and darkly funny. Here the cops must prevent a war between drug lords from erupting into widespread slaughter.
“The Murder of Mary Russell” by Laurie R. King(Bantam). In King’s sharp, inventive books, Russell — Sherlock Holmes’ wife — is as resourceful as the retired Great Detective himself. A man appears on their doorstep, claiming to be the son of their trusted housekeeper, Mrs. Hudson. Mrs. Hudson comes home one day to find signs of a struggle — and a missing Russell.
“Precious and Grace” by Alexander McCall Smith(Pantheon). Deeply satisfying and joyful, McCall Smith’s series about Precious Ramotswe, proprietor of Botswana’s No. 1 Ladies’ Detective Agency, can be read as delicious entertainment. Or as wise lessons in humility, tolerance and forgiveness. Or — and this is the course I recommend — as both. Here, a Canadian woman who grew up in Botswana hires Ramotswe to find her old nanny.
“The Last Days of Night” by Graham Moore (Random House). Moore knows something about historical fiction — take his Oscar-winning screenplay for “The Imitation Game.” This ripping tale of industrial espionage, legal maneuvering and brilliant science considers another epic moment: the battle in the late 1880s over the future of electricity, pitting Edison’s direct current against a superior technology, alternating current, devised by Nikola Tesla and George Westinghouse.
“City of Secrets” by Stewart O’Nan(Viking). A volatile setting — Palestine just after World War II — anchors this vivid and melancholy novel by a gifted writer. A Latvian refugee, Brand, drives a taxi by day, and by night does the same for rebels bent on ending the British occupation through assassinations, bombings and guerrilla raids on weapons caches.
“A Great Reckoning” by Louise Penny (Minotaur). Penny’s work combines luminous prose, complex but uncluttered plots and profound compassion. Homicide detective Armand Gamache, coming out of retirement to head Quebec’s police academy, encounters corrupt faculty, the murder of a vile administrator and a race to discover the secrets of a puzzling map.
“The Trap” by Melanie Raabe (Grand Central). In a crisp translation from the German by Imogen Taylor, Raabe delivers on a sly premise. Linda Conrads, a famous author, has isolated herself, refusing all interviews after witnessing her sister’s murder — until she becomes convinced that a TV reporter was responsible. After writing a book with echoes of the real crime, she sends the reporter a copy and offers an interview; he takes the bait and an intricate, two-person game of discovery ensues.
A final note: I am heartbroken at the death, apparently from an overdose, of Roger Hobbs, a Portland native who lived for some time in Seattle. Hobbs was a gifted writer whose books (“Ghostman,” “Vanishing Games”) belied his youth and showed brilliant promise.



Camille, de Pierre Lemaitre


Pierre Lemaitre. Camille. Traducción del francés de Juan Carlos Durán Romero. Madrid: Alfaguara, 2016. ISBN: 978-84-204-1942-8

« Un acontecimiento se considera decisivo cuando desbarata nuestras vidas por completo. Por ejemplo, tres disparos de una escopeta de repetición sobre la mujer que uno ama
Anne Forestier queda atrapada en medio de un atraco a una joyería en los Campos Elíseos. Tras recibir una paliza que la deja al borde de la muerte, tiene la suerte de sobrevivir... y la condena de haber visto la cara del asaltante. Su vida corre un grave peligro, pero Anne cuenta con la ayuda del hombre al que ama: el comandante Camille Verhoeven. Este estará dispuesto a actuar al margen de la ley con tal de protegerla. Pero ¿quién es ese enemigo, y por qué ese empeño tan feroz en acabar con Anne?
La atmósfera y la escritura escalofriantes de este final de la tetralogía confirman una vez más el increíble talento de Pierre Lemaitre.



8 de desembre de 2016

La novela policiaca que rompe con los estereotipos y se convierte en una crítica social

[Cultura Colectiva, 7 de diciembre de 2016]

Abraham Hernández

En una novela policiaca siempre hay un momento de tensión, en el cual el héroe desvela el misterio; generalmente ese instante se extiende y surgen otras complicaciones, pero siempre son superadas. Tal vez se podría hacer una morfología de la novela policiaca clásica como Vladimir Propp lo hizo con los cuentos maravillosos, y probablemente se encontrarían puntos en los cuales la mayoría de ellas convergen; sin embargo, la evolución del género policiaco y su escritura han entregado material vasto y diferente.
Imagina lo siguiente: ¿cuál sería el destino de un detective a quien no le está dispuesto un final tradicional de relato policiaco? ¿Qué sería de él si las reglas que dictan los cánones no lo guían en su proceder? Mario Mendoza, escritor y periodista nacido en Bogotá, se encarga de responder las preguntas a través de Leonardo Sinisterra, personaje protagonista de su novela “Scorpio city”. Mendoza ha destacado y se ha caracterizado por su narrativa fuera de toda expectativa y, en un grado mayor, por cultivar la novela negra(1) ; ésta resalta por conducir la trama mediante algunos rasgos políticos, sociales, económicos y morales que dan paso a la crítica social. Sus creaciones suelen impregnarse, la mayoría de las veces, por juicios de valor en torno a las máximas que conducen a la novela policiaca en general (crimen, escenarios y detective).

Mendoza ha declarado en distintas entrevistas la importancia de una novela que se construya y sea vista desde una óptica diferente. Abogando por una ruptura de lo clásico en estrategias y momentos clave,” Scorpio city” surge para insertarse en la lista de novelas negras. Leonardo Sinisterra, inspector y policía colombiano con años de experiencia y antiquísimo elemento del cuerpo policiaco, será el encargado de explorar esa Colombia sacudida por la muerte y la corrupción.
Dividida en cinco capítulos y un epílogo, la novela juega con la estructura y estereotipos del relato policiaco para que el lector pueda convertirse en el compinche de los criminales y, al mismo tiempo, la mano derecha de Sinisterra. Este último, de perfil bajo y no necesariamente el mejor de todos, destaca más por su voluntad y ánimos que por su inteligencia. Sin embargo, es la misma ciudad y autoridades quienes nublan su juicio e investigación: “Este policía se verá obligado a sacrificarse en busca de un nuevo mundo. Y será la ciudad la que lo obligará a romper los límites de lo que hasta entonces él consideraba la realidad. Lo noto en sus gestos, en sus ademanes, en su voz, en sus ojos. Bogotá lo lanzará a los subterráneos plutonianos, a los caminos que atraviesan los infiernos”.


Una secta con principios religiosos comienza una serie de asesinatos en contra de algunas prostitutas colombianas. Su modus operandi incluye mensajes y muertes que suceden de acuerdo a una especie de fijación por los signos zodiacales y su orden establecido. Sinisterra considera como posibilidad atrapar al criminal de acuerdo a las primeras indagaciones. Leonardo echa mano de todo lo que hay a su alcance para lograrlo,  ya que esa nueva investigación le ha traído reclamos por doquier y es, tal vez, la última en su largo camino como inspector. Sin embargo, el crimen y la corrupción se fusionan como arma principal para abatirlo en todo sentido.
Scorpio city” está constituida por un juego narrativo con el que muy pocas novelas de detectives cuentan. El narrador omnisciente predomina a lo largo del relato, aunque en algunos momentos se dan rendijas por las cuales ingresan las voces en segunda o tercera persona, y al combinarse  en un relato policiaco se obtiene una novela un tanto fuera de lo común. El tridente narrativo volcado en la figura de Sinisterra desemboca en el lector, en la trama, en los asesinos, en locura y en el epílogo. Sobre éste, pocas novelas de detectives cuentan con uno y parecería que su empleo contribuiría al cuerpo o trama del relato en tanto misterio por resolver, pero el epílogo de “Scorpio city” juega con lo tradicional del asunto y da paso a historias aledañas donde no existirá un final esperado o cercano a las expectativas.
Mendoza, a propósito del asunto, lo advierte en la novela mediante la figura de un personaje que apuesta a la escritura: “No deseo escribir una novela tradicional, maniquea, con el característico triunfo del bien sobre el mal en las últimas páginas. No”. Llevar al límite la novela es una de las principales características del escritor colombiano. Es por eso que en “Scorpio city” (2) (y otras obras como “Satanás” o “La ciudad de los umbrales”), a manera de novela negra, podemos ser testigos de una Colombia oscurecida por los crímenes y la inseguridad a consecuencia de ellos, o conversaciones entre personajes acerca de la situación política y económica de la ciudad. El terreno es amplio y Mendoza quiere hacerse de él con este tipo de novela. Así, cargada de un gran mosaico narrativo-policiaco, “Scorpio city” toma lugar en los anaqueles del relato policiaco contemporáneo como una propuesta distinta e intrépida.


**

(1) La novela negra está cobijada bajo la generalidad de la novela policiaca, pero hay toda una teoría sobre el género. En el artículo “La novela negra y la literatura social”, de María Elvira Bermúdez, se discute sobre las consecuencias y el empleo de éstas en cuanto a la novela policiaca. La autora apunta: “De acuerdo con los partidarios de la nueva novela policiaca, la negra, la moderna, la revolucionaria, según ellos, deben ser arrojadas por la borda todas las obsoletas novelillas plagadas de clichés mecánicos, de tediosos rompecabezas y vacuos juegos ajedrecísticos, porque únicamente las de crítica social son dignas de ser tomadas en consideración”.

(2) Es un libro difícil de conseguir en su edición física porque, al parecer, Grupo Planeta no reeditó la novela en sus versiones de Planeta Booket o Seix Barral. De cualquier modo, Internet siempre está a la orden o algún vendedor en línea que cuente con el libro y esté dispuesto a deshacerse de él por alguna extraña razón. Si gustas de la novela negra, recomiendo ampliamente este libro para pasarla bien y no quitarlo de tu mente por un buen rato.




El gran desierto, de James Ellroy


James Ellroy. El gran desierto. Traducción Carlos Gardini. Barcelona: Ed. B, 1990. ISBN: 84-406-1417-9

James Ellroy nació en 1948 en Los Angeles. Pocas veces un lugar ha determinado tanto una obra. Los Angeles es el ámbito en el que se desarrolla la mayor parte de la creación de Ellroy. Pero su pluma escoge los ambientes para revelar lo que ocurre más allá del esplendor de las grandes avenidas. Ellroy nos ofrece un mosaico de la vida paralela que se desarrolla en los callejones, en los moteles, en los despachos del poder.

Reconocido en todo el mundo como autor de gran valía literaria, Ellroy ha publicado en Estados Unidos su última novela con el título American Tabloid, ganándose una vez más la aclamación unánime de la crítica.




Camarasa, ocho autores escriben de él

7 de desembre de 2016

Descubriendo a Vladimir Hernández

[Martí Noticias, 6 de diciembre de 2016]

Es un jóven escritor cubano residente en Barcelona y amante del género de ciencia-ficción y de la novela negra. Ha sido ganador de varios premios y su obra es conocida en numerosos países.





En piel ajena, de Tana French


Tana French. En piel ajena. Traducción de Gemma Deza. Barcelona: RBA, 2011 (Serie Negra; 89). ISBN: 978-84-9867-893-2

A pesar de haber abandonado hace algún tiempo la brigada de Homicidios, la detective Cassie Maddox recibe una llamada para acudir a la escena de un crimen en un bosque no lejos de Dublin. La razón para llamarla es simple pero sorprendente: Cassie y la joven asesinada, Alexandra Madison, son prácticamente como dos gotas de agua. Ante la ausencia de pistas, el asombroso parecido entre Cassie y la fallecida será la base de un plan para intentar descubrir al asesino. La policía desmentirá la muerte de Lexie Madison para que Cassie pueda suplantarla e irse a vivir a Whitethorn House, la mansión que fue el antiguo hogar de Lexie y que compartía con cuatro estudiantes universitarios, considerados los principales sospechosos del crimen. Cassie es consciente del peligro que corre al relacionarse con un asesino sin conocer su identidad, pero, a pesar de estar en guardia, no tardará en verse arrastrada por el misterio de saber quién era realmente Lexie y penetrar en su mundo.




6 de desembre de 2016

Panorama du roman policier français contemporain

Peter Bardazzi


Deadly Night in the Assassins Labyrinth: The True Story Johnny G: 
An abstraction in Place and Time







Entry Island, de Peter May


Peter May. Entry Island. Traducción del inglés de Cristina Martín Sanz. Barcelona: Salamandra, 2016 (Black Salamandra). ISBN: 978-84-16237-11-1

Como un vigilante diminuto enfrentado a la violencia de un océano inclemente, Entry Island es la primera isla que se encuentran los navíos que acceden al golfo de San Lorenzo. Azotado por el viento y bañado por las aguas heladas, el minúsculo pedrusco apenas alberga a una centena de habitantes que viven de la pesca; gente curtida y tenaz, acostumbrada a soportar la rudeza de los elementos y las situaciones más extremas. Excepto el asesinato.
Cuando la persona más rica de la isla, un comerciante de langostas llamado James Cowell, aparece muerta, el desconcierto se apodera de la pequeña comunidad, y pronto todas las sospechas recaen en Kirsty, la esposa de la víctima. Asignado a la investigación del crimen, acude desde Montreal el detective Sime Mackenzie, a quien el cambio de aires se le antoja saludable en un momento crítico de su vida en el que se siente acuciado por la soledad y la mala conciencia. Por desgracia, su ilusión se desvanece en cuanto pone un pie en la isla y se encuentra con su ex mujer, analista forense, que le recuerda de inmediato por qué su relación acabó en un agrio intercambio de reproches. Pero lo más inquietante, sin duda, es su encuentro con Kirsty, a quien cree reconocer del pasado.
Mientras la mayoría de las pruebas apuntan hacia la viuda del comerciante, y el equipo de investigadores se muestra ansioso por cerrar el caso para poder abandonar ese lugar tan inhóspito, Sime está convencido de la inocencia de la mujer. Defenderla, sin embargo, le planteará un espinoso conflicto moral.
Con una atmósfera envolvente y una trama refinada y precisa,Entry Island es una de las obras más elogiadas y premiadas en la amplia trayectoria de Peter May, uno de los máximos exponentes de la novela negra actual.




5 de desembre de 2016

Marginalia nº 90, décembre 2016

 
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